Claudio Villanueva entró a la meta en el puesto 47. A pesar de sus problemas, prefirió continuar y terminar la competencia, una de las más duras de los Juegos Olímpicos.

Entre aplausos de los voluntarios japoneses y las miradas de los espectadores, el cuencano cruzó la meta una hora y tres minutos después que el polaco Dawid Tomala, quien se llevó el oro olímpico.

Claudio Villanueva, con su entrenador Juan Chocho al término de la carrera.
Claudio Villanueva, con su entrenador Juan Chocho al término de la carrera. Comité Olímpico Ecuatoriano

El sacrificio del ecuatoriano conmovió a propios y extraños. Los medios de comunicación, las redes sociales y un país entero se estremeció con la historia de perserverancia del atleta.

El deportista confesó que en ese instante sentía que “tenía un país atrás” y no estaba en su mente renunciar, pero tampoco pensó en el impacto que causaría su actuación en Tokio.

Las lesiones impidieron que acabe bien la competencia pero a la vez estoy contento de haber dejado el nombre del país en lo más alto”.

Y aunque no ganó una medalla olímpica y ni siquiera estuvo cerca de un diploma, “mucha gente vio a un ecuatoriano terminar la competencia en las condiciones que estaba”.

Un mes después de su competencia en los Juegos Olímpicos, Claudio Villanueva realiza sesiones de fisioterapia en las instalaciones del Ministerio del Deporte, para recuperarse de una rotura del isquiotibial, una tendinosis a nivel de los glúteos y mejorar la movilidad de sus rodillas.

El objetivo es recuperarse al 100% en las próximas semanas y evitar pasar por el quirófano, para luego regresar a su natal Cuenca y retomar sus entrenamientos de manera progresiva. | Primicias