Google, por medio de su equipo de Inteligencia Artificial (IA) ha creado una nueva tecnología que permite tomar una fotografía en baja resolución (mal llamada “pixelada”) y convertirla en una imagen perfectamente visible, llevándola, incluso, a un estado de alta definición (HD).

Este proyecto, que tiene como base los llamados modelos de difusión, experimenta con un sistema de superresolución, “que toma como entrada una imagen de baja resolución y crea una imagen de alta resolución correspondiente a partir de ruido puro”. Es decir, lo primero que hace la IA es fragmentar hasta el nivel más mínimo una imagen pixelada, y así recuperar el ruido de la misma hasta una pureza en la que sea casi irreconocible; solo pixeles dentro de una pantalla.

“Luego aprende a revertir este proceso, comenzando con ruido puro y eliminando progresivamente el ruido para alcanzar una distribución objetivo a través de la guía de la imagen de entrada de baja resolución”, explicó Google por medio de un blog de Inteligencia Artificial.

En pocas palabras, este software alcanza de forma automática la mejor resolución de una fotografía, recreándola desde el principio y eliminando todo el ruido que podía alterar la calidad de la misma.

Ahora bien, no contentos con este gran paso en edición, Google también ha logrado, con ayuda de otra IA, no solo mejorar la calidad de la imagen, sino también escalarla a resoluciones inimaginables para una fotografía que se encontraba en estas condiciones.

“Estos modelos de difusión se pueden conectar en cascada para aumentar el factor de escala de superresoluciónefectivo”, por ejemplo, llevando una imagen de 64×64 pixeles a una escala de 1024×1024. De esta forma, se iniciaría un proceso en el que tocaría llevar la foto original a una escala de 256×256 pixelesy en seguida, transformarla a una final de 1024×1024 pixeles.

De hecho, es tal el éxito de esta IA, que, según Google, es muy difícil notar la diferencia entre una imagen tomada en alta calidad y una que ha sido pasada por un proceso de superresolución para alcanzar dicho estado.

De esta forma, Google trata de ayudar a sus usuarios en la tarea de mejorar sus fotografías y de obtener imágenes con calidades superlativas, aún sin contar con una cámara profesional.

“La superresolución tiene muchas aplicaciones que pueden ir desde restaurar viejos retratos familiares hasta mejorar los sistemas de imágenes médicas”, finalizó Chitwan Saharia, ingeniero de software de Google. | Infobae