Uno de cada 10 pobladores en Cuenca ya ha adquirido Covid-19. Así lo reveló un estudio denominado “Seroprevalencia de SARS-CoV 2 en Cuenca”, hecho por la Universidad de Cuenca y el Municipio de Cuenca.

Asimismo concluyó que las parroquias rurales de Cuenca donde más contagios ha habido son: Tarqui con un 38,8%; Checa con un 36,4%; Molleturo con un 19,9%; Nulti con 19,1%; Sidcay con un 18,9%; Turi con un 17,7%; entre otras. 

Igualmente, las parroquias urbanas donde hay mayor prevalencia de esta enfermedad son: El Vecino con un 25.6%; Machángara con un 22,1%; El Batán con un 20,1%; Totoracocha con un 13,9%; Bellavista con un 12,4%; entre otras. 

David Acurio, médico y profesor de la Universidad de Cuenca, quien dirigió esta investigación, explicó que primero escogieron al azar 2.475 hogares en diferentes sectores urbanos y rurales. 

Luego aplicaron pruebas rápidas IgG e IgM a personas de entre tres meses y 93 años, y finalmente hicieron exámenes PCR confirmatorios. Esto fue financiado por la municipalidad de Cuenca.

“El 90%, es decir nueve de cada 10 cuencanos y cuencanas, aún no se ha encontrado con el virus, y este dato es muy importante porque por primera vez tenemos una información de aquellas personas que son asintomáticas…”, declaró.

Para Acurio la información que arrojó este estudio es fundamental, pues permite definir políticas públicas dado que hasta ahora las decisiones se han tomado en su mayoría en base a supuestos e información internacional y estadística. 

El catedrático indicó que esta investigación de igual forma evidenció que el uso de la mascarilla, el distanciamiento social y el lavado de manos es una práctica que en Cuenca tiene un porcentaje de cumplimiento bastante alto: superior al 90%.

Otro dato revelador de este estudio es que más del 85% de los participantes no tuvo ni un solo síntoma; sin embargo, dio positivo, por lo que esta enfermedad puede estar en cualquier parte. 

También mostró con absoluta contundencia la presencia de la Covid-19 con relación a las condiciones socioeconómicas de la población, es decir, a menor nivel de instrucción educativa el porcentaje de la enfermedad es mayor.

De igual forma puso en evidencia que las personas que han tenido más dificultades para subsistir durante el confinamiento son las que tienen un nivel de prevalencia más alto. 

“Como sociedad tenemos que mirar que el impacto sobre la población más pobre de este cantón es más alto que el impacto sobre la población que puede quedarse en casa, que tiene la computadora para el trabajo virtual…”, sostuvo. 

Y agregó: “las personas que están en trabajo ambulante tienen que tener un mecanismo de protección, son sectores que muestra el estudio son de más riesgo que aquellos que tenemos actividades de otro tipo…”, manifestó. 

En el sector rural la prevalencia del virus que se encontró fue del 10,36% y en el urbano llegó al 9,4%. Esto muestra que hay un equilibrio, pues la diferencia estadísticamente no es significativa. 

Para Acurio todavía hay “un camino largo” por recorrer para superar esta pandemia y considera que no es adecuado permitir la apertura de bares y playas, ni autorizar festejos por navidad y fin de año. 

Para Marco Moscoso, médico e investigador en enfermedades virales, este estudio es una importante herramienta para entender que “no es suficiente tener más Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) en los hospitales…”.

Y acotó: “esta investigación da luces a las autoridades y a quienes nos dedicamos al campo de la salud para entender en donde se debe actuar con prioridad para evitar que se pierdan más vidas y frenar la velocidad de contagios…”.

A decir de Moscoso otro aspecto a tomar en cuenta es que, al menos en los últimos tres meses, los contagios en su mayoría no se han dado en la calle sino en reuniones familiares o encuentro con amigos.

Por otra parte, para Ricardo Merchán, médico y especialista en neumología, es urgente que las autoridades intensifiquen los controles para evitar las fiestas y concentraciones de personas en espacios cerrados.

“La mayoría de pacientes que nos ha tocado en las últimas semanas refiere que efectivamente asistieron a una fiesta o a algún evento, o que fueron contagiados por quienes asistieron…”, manifestó.

Asimismo considera que es necesario extremar las medidas al momento de movilizarse en el transporte público, dado que esta es una fuente de contagio comprobada.  | El Mercurio