La relación entre la alta entrega de pasaportes en Azuay y la migración hacia Estados Unidos es directa, según estiman las autoridades. Con ese documento pueden ingresar a México y si no son devueltos, intentarán cruzar la frontera hacia Estados Unidos. La falta de políticas públicas, empleo y de oportunidades para emprender son los gatillos de una migración que se da con fuerza desde antes de la pandemia.

Carlos llevó la mañana de este martes 24 a su hijo de 19 años al Registro Civil de Cuenca para que saque el pasaporte. En su historial de familia la migración irregular está muy presente. Él viajó con un coyote, pero fue deportado hace poco; su hija de 25 años y su nieta de 3 años están detenidas en México y ahora el menor quiere ir a visitarlas porque, según dice, «las extraña mucho».

Aunque la versión de los dos coincide, el joven no oculta su deseo de emigrar a Estados Unidos porque allá, según le han contado, hay más oportunidades de trabajo. Por ahora ni estudia ni trabaja porque no terminó el colegio y en las empresas donde ha buscado empleo le piden como requisito básico tener experiencia.

En la misma situación estuvo María José Benavides, quien adquirió un pasaporte para ella, su hija y esposo con el objetivo de viajar, en algún momento, para trabajar en el exterior. Aunque asegura que por ahora están estables, esperarán a ver «cómo van las cosas» en los próximos meses.

Dentro del Registro Civil del Azuay tienen claro que los usuarios no siempre viajan por turismo. Aunque no es de su competencia ni llevan una estadística formal, el titular de esta dependencia, Diego Cabezas, conoce que de cada diez ciudadanos, ocho intentarán viajar irregularmente a Estados Unidos. «Tres admiten abiertamente que van a emigrar, cinco que van a ir a un tour por Centroamérica y dos para trámites administrativos como renovación o solicitud de visas», menciona el funcionario.

El anhelo de conseguir un pasaporte es tan grande que se decidió extender el horario y desde el 4 de noviembre pasado la atención es de lunes a domingo, de 06:00 a 20:00. También quitaron los turnos de la página web y la entrega es directa, con filas.

Con la cita digital emitían entre 140 y 160 pasaportes, según Cabezas, pero el lunes, sin este requisito, emitieron 332.

Franklin Ortiz, investigador en temas de migración, asegura que la emisión de pasaportes en los últimos días es un indicador, pero la salida masiva de ciudadanos se da incluso antes de la pandemia porque, entre otros aspectos, «el país no ha logrado tener propuestas que reactiven y dinamicen las economías familiares. Al menos los últimos años la canasta básica se ha completado desde el exterior». Y aunque la situación de Estados Unidos tampoco es de las mejores en la actualidad, el estar allá «ayuda a mantener la economía doméstica de los países emisores de migrantes».

A las puertas de una nueva elección presidencial, Ortiz plantea que la migración debe estar entre los temas prioritarios de los candidatos, no solo para evitar que la gente salga, sino para saber qué hacer por los que se quedaron en su tierra o volvieron (voluntariamente o deportados).  | El Universo