El nivel del mar aumenta, la desertificación se dispara, los glaciares se derriten y la fauna lucha por sobrevivir en este nuevo orden mundial de altas temperaturas. Sin embargo, los científicos buscan fortalecer a los animales para que resistan al cambio climático.

Un equipo de AgResearch, un instituto de investigación estatal de Nueva Zelanda que trabaja en proyectos de ciencia y tecnología para el beneficio del sector agrícola, cree que puede atajar los problemas derivados de que las vacas pasen calor cambiando el color del pelaje de estos animales mediante ingeniería genética.

Los animales de colores más oscuros absorben más calor de la luz solar. Usando la herramienta de edición genética CRISPR lograron alterar un gen de pigmentación llamado PMEL en embriones de ganado en un laboratorio, permitiéndoles soportar mejor las altas temperaturas.

La investigación se ha probado con vacas de la raza Holstein.

El problema

Cuando el ganado pasa calor y se expone a altas temperaturas durante periodos prolongados, las vacas tienden a comer menos, por lo que producen menos leche.

Goetz Laible, científico de AgResearch, no augura que la situación actual mejore: “El aumento de las temperaturas y los períodos pronosticados de clima cálido más largos e intensos solo pueden significar que los problemas de estrés por calor y fertilidad [en las vacas] aumentarán”, explicaba el investigador al medio especializado Future Human, primero en recoger este innovador proyecto genético.

Los científicos transfirieron 22 embriones editados a ‘vacas madres sustitutas’ y tres quedaron embarazadas. Dos de ellas dieron a luz terneros con pelajes marcadamente más claros con manchas grises plateadas en lugar de negro azabache. | El Universo