Representantes de los propietarios de los 475 buses urbanos que circulan en Cuenca advierten que tienen graves pérdidas, que incluso ponen en riesgo la continuidad de la operación de este servicio.

Ayer dirigentes de este gremio del transporte, que está representado por la Cámara de Transporte de Cuenca (CTC) y el consorcio Sistema Integrado de Recaudo (SIR), hicieron pública su preocupación.

Manolo Solís, presidente de la CTC, explicó que el incremento progresivo del precio del diésel, que es el combustible que utilizan estas unidades, les ha afectado considerablemente.

El valor del diésel 2 y diésel premium, que se utilizan en el sector automotor, ha subido en un 24%, entre el 20 de mayo pasado y el 11 de noviembre. Los costos se actualizan de manera mensual.

“Se viene subiendo, cada mes tenemos un incremento en el precio y esto está afectando directamente a todos los que vivimos del transporte en todo el Ecuador… No tenemos ningún apoyo del gobierno local…”, dijo Solís.

Solís pidió al Municipio de Cuenca que se cumpla con el pago del subsidio que tiene pendiente y que asciende a unos 420.000 dólares, para en algo aliviar las finanzas y solventar los gastos.

“Tenemos compromisos que se han firmado, donde se ha llegado a acuerdos, y se comprometieron que en 30 días de la firma del convenio se haría el pago del subsidio. El acuerdo se firmó el 10 de junio…”, señaló.

Indicó asimismo que desde enero de 2021 deben comenzar a pagar los préstamos que pidieron a entidades bancarias, que en total suman unos 60.000.000 de dólares, para la renovación de la flota vehicular.

Esto para cumplir una obligación que consta en la Ordenanza que Regula las Condiciones para el Mejoramiento de la Calidad del Servicio de Transporte Público de Pasajeros de Buses Urbanos en Cuenca y su Plan de Renovación.

Para Oswaldo Flores, gerente administrativo de la CTC, “este es un llamado desesperado…”, pues cuestionó que hasta la fecha no se haya cumplido con el ofrecimiento gubernamental de focalizar el subsidio para el transporte.

A decir de Flores según las cuentas de la CTC, la compensación que deben recibir es mayor. Advirtió que se está poniendo en riesgo el servicio de transporte dentro del cantón Cuenca.

Flores igualmente señaló que la CTC dejó de operar la línea 100, una de las que generaba mayores ingresos, para dar paso al ingreso del Tranvía Cuatro Ríos, lo que significó una baja en los recursos económicos.

Hacían este recorrido 28 buses y actualmente quedaron 11, que cumplen la función de alimentadores de pasajeros para el sistema tranviario. Antes tenían una media de 6.433 transacciones por día y ahora 3.510.

Anunció que la CTC ha planteado una alternativa a la línea 100 para atender la demanda de la ciudadanía, y pidió a la municipalidad que se arme un plan de contingencia para aplicarlo cuando se interrumpa el servicio del tranvía. (CSM)-(I)

VEEDURÍA

Juan Solano, quien impulsa la conformación de una veeduría al transporte público, explicó que tanto el Municipio de Cuenca como la Cámara de Transporte de Cuenca (CTC) tienen que garantizar el servicio de transporte público.

“Hemos escuchado que los transportistas dicen que ya no pueden sostener su operación y que pueden quebrar, y eso sería gravísimo tomando en cuenta que el 75% de la población en Cuenca se transporta en bus…”, precisó.

Solano señaló asimismo que han iniciado un proceso de consulta a la población, con las juntas parroquiales de las parroquias rurales Ricaurte y Baños para buscar una alternativa para compensar la salida de la línea 100. | El Mercurio