Unos 13 millones de ecuatorianos acudirán a las urnas el 7 de febrero de 2021, cuando se lleve a cabo las elecciones para elegir al binomio presidencial, asambleístas y parlamentarios andinos.

De esta población,  el Consejo Nacional Electoral (CNE), indica que 633.044 están entre los 16 y 18 años, y no están obligados a votar pues la Constitución de la República establece esta acción como facultativa.

Braulio Castro de 17 años, quien cursa el tercer año de bachillerato en un colegio de Azogues, capital de la provincia de Cañar, manifiesta su decepción ante la coyuntura política que vive el país, además, no asistirá a votar, pues hasta el momento, ningún candidato llena sus expectativas.

Apatía política

Ante estas declaraciones parecería que existe “decepción” por parte de los jóvenes hacia la política, menciona Wendy Reyes, profesora de la Universidad George Washington y consultora política, quién recalca que este fenómeno no es nuevo y que se ha prolongado por muchos años.

De hecho, en las elecciones de 2019, el ausentismo del voto joven alcanzó el 14,3% a nivel nacional y en el exterior, informó el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Según Reyes este porcentaje podría aumentar en los próximos comicios, si los partidos continúan con estrategias tradicionales de la política, “necesitamos candidaturas que estén a la altura de la nueva coyuntura que vive el país”.

Por su parte, la psicóloga educativa, Arianna Ruiz, señala que los millennials son una población que busca respuestas a sus necesidades, sueños y causas que defienden como el cambio climático, la educación, igualdad, derechos de los animales, etc.

“Pero cuando no escuchas a los candidatos hablar sobre estos temas, no te sientes representado y esto causa frustración e incertidumbre y al final no votan o ponen cualquier cosa en la papeleta como señal de protesta”, añadió Ruiz.

El panorama es desalentador

“El escenario electoral que se viene es de un marketing politiquero, ya que todos los partidos apuestan por candidatos a favor de sus propios intereses y no hacia un plan de gobierno para todos”, dijo Castro.

Este pensamiento también es compartido por Alfredo Montenegro, presidente del Frente Unido de Jóvenes Ecuatorianos, organización social que fomenta el liderazgo principalmente en Cañar, provincia del sur de Ecuador.

Montenegro, de 21 años, comentó que tanto él como sus compañeros del frente perciben un escenario poco alentador para el país.

“No vemos un futuro claro, no alcanzamos a ver un horizonte en el 2021. No hay candidatos con los que de verdad nos identifiquemos y percibimos que al final la juventud terminará votando por el menos malo”, señaló. | La Hora