En tiempos de la emergencia sanitaria del COVID-19 se registran alrededor de 2.500 ecuatorianos deportados en su intento de viajar ilegalmente a los Estados Unidos (EE.UU.) Del total, un 80 %, es decir más de 1.700 personas proceden de las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago.

Así lo confirmó Ingrid Ordóñez, coordinadora zonal 6 del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, quien se refirió a las cifras del presente año.

Asegura que el Ecuador no dejó de recibir deportados en la pandemia, “se cerraron los aeropuertos a partir del 19 de marzo para los vuelos internacionales (comerciales), pero los vuelos humanitarios y de deportados estuvieron vigentes”.

De los más 1.700 deportados, cerca de 500 casos se dieron entre los meses de enero y febrero; y los 1.200 restantes son de las personas que llegaron, especialmente hasta los primeros días de marzo a las fronteras e intentaron cruzar en los meses siguientes, siendo detenidos por las autoridades de migración.

Los deportados se distribuyen, cerca de 1.100 oriundos de la provincia de Azuay, 400 de Cañar y 200 de Morona Santiago.

Los datos del total de deportados son similares a los del año pasado, pero teme que las cifras incrementen en el último trimestre de 2020.

Cada mes se efectúan -generalmente- dos vuelos desde EE.UU. hasta Ecuador con personas deportadas. Según Ordóñez, este mes llegarían cinco vuelos de migrantes capturados, principalmente desde agosto, cada uno con un promedio de 100 a 115 personas, es decir se esperan entre 500 y 600 deportados. 

De los vuelos en mención, se confirmó que dos llegarían hoy y uno el martes próximo. Los dos restantes se anuncian para el 16 y 30 de octubre.

Cadáveres

En lo que concierne a la repatriación de cadáveres se registran 20 solicitudes en trámite en lo que va del presente año, de los cuales, 14 ya fueron repatriados.

La funcionaria explicó que 10 cadáveres repatriados corresponden a azuayos, y los cuatro restantes de la provincia del Cañar.

“Si hemos tenido retrasos en la repatriación de los cuerpos porque en los EE.UU. están demorando los trámites judiciales y legales que requerimos para el proceso”, comenta Ordóñez.

Se refirió a los últimos casos suscitados entre enero y marzo de siete personas que fallecieron en el río Grande (frontera entre México y EE.UU.). Citó que cuatro cadáveres ya fueron repatriados, de dos esperan que EE.UU. autorice la salida y emita el certificado de defunción; y de uno se espera por la prueba de ADN. (BPR)-(I)

Trámites en el extranjero

Para William Murillo, de 1.800 Migrantes.com (organización privada de asistencia legal en EE.UU.), existe malestar entre los migrantes por las demoras existentes hasta de varios meses para acceder a procesos como: pasaportes, firma de poderes, entre otros en los consulados ecuatorianos en EE.UU.

A la Defensoría del Pueblo de Ecuador se le presentó un oficio e incluso la Cancillería respondió alegando que se realizan “los esfuerzos posibles” para dar atención a los requerimientos, pero las oficinas tienen que acatar las disposiciones de los gobiernos locales.

Esto significa, las medidas de control y bioseguridad establecidas en cada uno de los estados de Norteamérica como; aforo, horarios, entre otros.

Murillo espera que las autoridades ecuatorianas tomen cartas en el asunto, aprovechando de las herramientas digitales y otros servicios para agilizar los procesos. | El Mercurio