Para la comunidad de Soldados, las clases terminaron cuando en Ecuador se declaró la emergencia sanitaria. La escuela José Gorelik, la única de la zona, cerró sus puertas con candado en marzo, y desde entonces se ha mantenido así.

Hasta principios de este año, la escuela contaba con un profesor y con una profesora. Esta última era además la directora. Los representantes de los estudiantes ya tenían problemas con ella, debido a que su asistencia era intermitente: según los padres de familia, faltaba entre dos y tres días a la semana.

Esta anomalía, que empezó desde hace dos años y medio, fue denunciada verbalmente en el distrito norte de Educación de Cuenca. Con la denuncia hecha, la comunidad de Soldados esperó una solución. Y sin embargo no pasó nada. La última vez que vieron a los profesores fue en Carnaval, y entonces llegó la pandemia y las clases presenciales se suspendieron.

El internet es un lujo en la comunidad, porque el servicio solo ofrece una empresa, y su costo bordea los ochenta dólares; y no hay señal de la televisión pública.

El primero de septiembre se inauguró un nuevo año escolar en las regiones de la Sierra y la Amazonía, pero en Soldados, hasta ahora, se ha mantenido igual que el periodo anterior: sin clases.

Quienes asistían a la escuela José Gorelik no saben qué tienen que hacer este año. Sin profesores, los niños están en sus casas.

El departamento de Acción Social del Municipio de Cuenca, al conocer la situación, ha actuado y ha visitado a los niños para darles clases en la casa comunal de Soldados. Y de paso ayudó a los padres de familia a hacer una denuncia formal en la Coordinación de Educación de la Zona 6.

Ahora, la comunidad está a la espera de una solución que no solo la ha buscado en medio de la pandemia sino desde hacía dos años.

Elizabeth Bermeo, directora distrital Cuenca Norte de Educación, explicó que está al tanto de la situación en la comunidad de Soldados. Por ello ha solicitado que se realice una investigación que ya consta en un documento que será entregado a la Junta de Resolución de Conflictos, para que esta, con el informe previo, resuelva el proceso a seguir con la docente. | El Mercurio