La humanidad pasó por uno de sus momentos de mayor nervio y tensión durante la pandemia del Coronavirus Covid-19 con el desarrollo de la vacuna experimental de la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca.

Como todos sabemos a estas alturas los ensayos clínicos se tuvieron que ver suspendidos por el caso de un paciente que presentó lo que parecía ser un efecto secundario atípico.

Esto detonó un freno masivo y planteó todo para el desarrollo de una serie de investigaciones para avalar la seguridad del proceso y constatar que el caso era anómalo. Y, por fortuna, parece que tenemos buenas noticias.

El paciente sí enfermó pero la condición no tendría relación con la vacuna

De acuerdo un artículo publicado con la agencia informativa Reuters, la propia Universidad de Oxford habría presentado un documento de rigor científico.

En donde apuntan a que los efectos secundarios presentados en el paciente enfermo no tendrían relación con la vacuna experimental.

El punto delicado es que con ese caso potencial de mielitis transversa algunos otros de los voluntarios habrían presentado síntomas como debilidad de las extremidades, cambios en la sensibilidad al tacto y otros detalles neurológicos.

Tal situación llevó a frenar los ensayos iniciando el mes de septiembre y comenzaron las investigaciones. Donde la Universidad de Oxford ha fijado ya su postura.

Bajo tal escenario, la vacuna experimental ha reanudado sus pruebas en Brasil, Sudáfrica y el Reino Unido. Pero no en Estados Unidos, ya que la FDA no ha autorizado la reactivación de los protocolos.

Fuente: York Perry / FayerWayer