Jorge Célico: ‘Los técnicos tienen que seguir una línea’

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Tras 15 años en el fútbol ecuatoriano, ¿qué representó lograr el tercer lugar del Mundial Sub 20? De alguna manera fue coronar lo que prediqué todos estos años. Plasmé en una selección juvenil una idea en función de la elección de jugadores y del modelo de juego. El Mundial me ha permitido saber que he estado en el camino correcto.

¿Por qué siempre ha priorizado un estilo de juego antes que ganar? Creo firmemente en una forma de jugar. Entiendo la posibilidad de siempre ir a buscar los tres puntos independiente de quién esté al frente. Siempre he pensado que el ecuatoriano necesita confianza y no infundirle temores. A pesar de enfrentar a equipos superiores, siempre pensé en ganar.

¿Por qué siempre ha priorizado un estilo de juego antes que ganar? Creo firmemente en una forma de jugar. Entiendo la posibilidad de siempre ir a buscar los tres puntos independiente de quién esté al frente. Siempre he pensado que el ecuatoriano necesita confianza y no infundirle temores. A pesar de enfrentar a equipos superiores, siempre pensé en ganar.

¿Cuál es su estilo? He mantenido siempre la misma línea, aunque a veces me dieron cachetazos y no salieron las cosas. Pero jamás renuncié a atacar. Siempre intenté que mis equipos llegaran con mucha gente al área rival, que piensen correctamente el último pase… ¡Siempre que jueguen bien!

¿Jugar bien aunque se pierda? ¿Qué es para usted jugar bien? Jugar bien no debe confundirse con jugar lindo. Jugar bien es hilvanar acciones de forma asociada, con un equipo corto, agresivo y presionando en campo rival. Muchas veces sale y otras no, pero nunca abandoné la idea. El Sudamericano y el Mundial me dan la satisfacción de haber llegado con esa idea.

También se puede ganar con un equipo defensivo y al contragolpe. Eso es algo que yo no siento. Es más conveniente ir a buscar los tres puntos que ir a buscar uno y regresar sin nada. Yo siempre he pensado al revés. Cuando jugábamos con la Católica de visita siempre teníamos la posibilidad de perder. Pero les decía a mis jugadores que si, a priori estábamos perdidos, ¿por qué no nos arriesgábamos?

En el Mundial sacó un creativo como Rezabala y puso a un defensivo como Alcívar. ¿Aprendió a cuidar el resultado? He evolucionado como técnico en no alborotarme rápidamente ante un resultado adverso. Puse a Jordy Alcívar y José Cifuentes se adelantó como un enlace. A veces entraba Quinteros por Rezabala. Con esos cambios siempre mantenía el mismo dibujo. Pero jamás renuncié a atacar. Siempre intento que al banco de suplentes lleguen mensajes de ir para adelante.

Aparte de contar con los Sub 20 en microciclos ¿cuáles fueron las claves para lograr un buen rendimiento? Recorrer el país y seleccionar de una manera distinta. Hemos hecho hincapié en una selección de talento antes que de corpulencia. Si juntan a Plata, Rezabala y Alvarado, verás que ninguno de los tres suma más de 90 kilos. Campana es un ‘9’ distinto a lo que se ha venido seleccionando en juveniles. Se buscaban ‘9’ potentes. No es algo que esté mal, pero a mí me gustan los técnicos. Creo en el esfuerzo que hace el joven para llegar. Algunos pierden energía con el tiempo, entran en confort. El joven tiene esa pureza, entrega.

¿Los jugadores experimentados entran en una zona de confort? No estoy diciendo que en todos los casos sea igual. En mi caso me siento cómodo trabajando con jóvenes, con su entrega. No quiere decir que los experimentados no lo hagan. A mí me alegra trabajar con jóvenes que dejan hasta la última gota de sudor.

A más de la técnica, ¿qué característica busca en un seleccionado? Tuve jugadores muy técnicos, pero quizás no estaban muy bien de la cabecita. La personalidad y que sean buenas personas son cosas fundamentales. Estos chicos son nobles y tienen inteligencia. Llegar a ser tercero en el mundo no es fácil. Necesitas jugadores de personalidad, inteligentes en la ­toma de decisiones.

¿El DT puede mantener una relación paternal con sus jugadores? Yo me relaciono mucho con ellos. No solo tengo la tarea de entrenar sino de escuchar sus problemas, saber de dónde vienen y conocer sus metas. Siempre hay un detonador que les hace dar un poco más. Conozco la realidad de cada uno. Cuando uno se involucra desde lo afectivo, el jugador también lo hace. Si hay esa simbiosis, el rendimiento crece.

¿Esta generación será la base de la Tri mayor? Si una selección que gana un Sudamericano y queda tercera en el Mundial no puede ser la base, ¿entonces cuál?

¿Qué hace falta entonces para que los éxitos de la Sub 20 se repliquen en el resto de selecciones? En todas las categorías se puede mantener un proceso. Algunos quizás digan que los procesos se interrumpen porque no hay tiempo para juntar a los jugadores. Pero hay que seguir una línea de juego, profundizarla, elegir en función de algo. El técnico debe tener una matriz.

¿Esto es lo que le hace falta a la Tri mayor? De la Selección mayor no voy a opinar.

Entonces, ¿cuál es el proceso que se debe seguir en las formativas? Los técnicos tendrán que seguir una línea que yo la trabajo. Si no lo hacen no podrán continuar. No es porque quiera tener la razón, sino porque estoy convencido de que así vamos bien. Cada técnico le tiene que dar a su selección su matriz, pero dentro de una línea. Ecuador tiene que jugar bien al fútbol, ser agresivo, tener cero temor. Tiene que ir a cada competencia a ganarla. Ya no se puede conformar solo con ser mundialista.

¿Qué falta para que usted renueve su contrato? La prioridad es Ecuador. Estoy a gusto. No se trata solo del dinero. Se necesita más inversión para profundizar en el proyecto. Hay que invertir en tecnologías.

Fuente: El Comercio

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