¿De dónde son los orígenes de los jugadores de Francia?

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La inmigración y el pasado colonial de Francia y de Bélgica hacen que sus selecciones de fútbol sean un claro ejemplo de multiculturalidad y diversidad étnica. Los dos equipos, que hoy se enfrentan en la semifinal del Mundial de Rusia 2018, cuentan con un gran número de jugadores con progenitores de otros países, especialmente africanos.

En Francia, solo cuatro de sus 23 jugadores tienen padre y madre nacidos en la Francia continental, entre ellos su capitán, el portero Hugo Lloris. Otros dos son de ascendencia de las antillas francesas, en el Caribe: Raphaël Varane (con padre de Martinica) y Thomas Lemar (nacido en Guadalupe). Con orígenes caribeños también es Presnel Kimpembe, de madre haitiana. Su padre es de la República Democrática del Congo. Los hijos de los africanos son el gran impulso del conjunto francés.

Además de Kimpembe, otros 13 jugadores «bleus» tienen algún progenitor del contiente negro. La estrella emergente Kylian Mbappé es de padre camerunés y madre argelina. El barcelonista Ousmane Dembélé es de padre maliense y madre de ascendencia senegalesa y mauritana. El centrocampista del Manchester United Paul Pogba es hijo de guineanos. Adil Rami, de marroquíes. Nabil Fekir, de argelinos. N’Golo Kanté y Djibril Sidibé, de ascendencia maliense. Benjamin Mendy, de senegaleses. Blaise Matuidi, de angoleños, aunque criados en el Congo. De la República Democrática del Congo es también el padre de Steven Nzonzi; su madre es francesa. Como la madre de Corentin Tolisso, cuyo padre es de Togo.

Todos ellos han nacido en Francia. Solo el portero suplente Steve Mandanda y el defensa central del Barcelona Samuel Umtiti han nacido fuera de Francia; el primero en R.D. del Congo y el segundo en Camerún.

Los hijos de la inmigración africana no son los únicos que nutren a la selección francesa. Antoine Griezmann es nieto de portugueses. Lopes es el segundo apellido del delantero del Atlético de Madrid. El padre de su compañero de club y selección Lucas Hernández, criado en Madrid, es el exfutbolista francés de ascendencia española Jean-François Hernández. El portero suplente francés Alphonse Areola, hijo de filipinos, será el único con orígenes asiáticos en el encuentro.

El fenómeno no es nuevo en Francia. La selección campeona del Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000 ya era una muestra de esa inmigración africana y la diversidad étnica de las antillas francesas. Con su estrella Zinedine Zidane, de origen argelino, a la cabeza; acompañado de Marcel Desailly (Ghana), Liliam Thuram (Guadalupe) y Thierry Henry (Martinica), entre otros. En los años ochenta eran los hijos de la inmigración española e italiana quienes representaban a «les bleus» y dieron a Francia la Eurocopa de 1984. La estrella, Michel Platini, era nieto de italianos; Luis Fernández nació en Tarifa, Cádiz, antes de emigrar.

ABC

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